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La radio del futuro

El sábado pasado, tuve el placer de regresar a los estudios de la Cadena Ser para charlar un poco en el A vivir Ourense sobre algunos de los nuevos proyectos en los que ando metido últimamente. Hablamos, además de mi último disco, Out of time, sobre ese secreto a voces que estoy preparando junto a Rochi Nóvoa y que en breves dará que hablar.

Tengo que reconocer que resulta asombroso ver la profesionalidad con la que trabajan allí. Y es que ver de cerca cómo el maestro Pepe González dirige el programa es un privilegio; por no hablar de las interpretaciones espectaculares de Milucha Rodríguez (actriz y directora del grupo de teatro El cercano) que recomiendo escuchar vivamente; o la intervención tan interesante que realizó Julia Andrade (humilde historiadora del arte, según sus propias palabras, experta enóloga, en palabras de Pepe, y un agradable descubrimiento, en las mías); o poder escuchar las hermosas palabras de mi queridísima Tareixa Taboada, esa gran artista capaz de analizar la realidad como si fuese un cuadro, diciendo tanto con la misma sencillez con la que escribe su columna de arte (todos los lunes en la Voz de Galicia). Vamos, toda una experiencia que no hace más que aumentar mi respeto y amor tanto por el oficio como por el medio.

Ir a la radio siempre me trae grandes recuerdos de mi niñez —pocos saben que yo ya visitaba los estudios a menudo allá por los noventa—, por lo que siempre he estado vinculado de una forma u otra. De hecho, ya he mencionado alguna vez ese programa —podcast, en realidad— en el que colaboro de vez en cuando junto a algunos compañeros del mundo audiovisual llamado Coverage. La última vez fue para una entrevista bastante entretenida en la que traté de responder todas las preguntas enviadas por la gente durante hora y media, algo inviable en la radio tradicional. Tras su publicación, más de uno se paró a preguntarme por mi relación con el medio o si me gustaría colaborar más a menudo —a lo que por supuesto respondí afirmativamente—, pero fue un comentario de cierto conocido la que me llevó a reflexionar:

«ya nadie escucha la radio»

Nada más lejos de la realidad, pero creo que estaría bien matizar algunas cosas al respecto.

En una realidad en la que las personas y sus hogares están permanentemente conectados, la radio sigue siendo un medio fuerte. Probablemente, el número de oyentes de radio analógica ira descendiendo, en especial entre los más jóvenes, pero esto solo es la consecuencia de la inevitable migración hacia lo digital. Un cambio a corto plazo   —una migración total de golpe sería inviable en términos comerciales—  en el que habrá de adaptarse a las nuevas tendencias sin perder la perspectiva de acompañar, entretener e informar.

«En una realidad en la que las personas y sus hogares están permanentemente conectados, la radio sigue siendo un medio fuerte. Probablemente, el número de oyentes de radio analógica ira descendiendo, en especial entre los más jóvenes, pero esto solo es la consecuencia de la inevitable migración hacia lo digital.»

Uno de los cambios más evidentes, ya en la actualidad, es la interactividad, lo que permite una relación directa entre audiencia y empresa mediante mensajes o servicios.  Esa comunicación bidireccional en tiempo real posibilita un feedback instantáneo que estimula tanto al emisor como al receptor.

Otro paso será el de la personalización por y para la audiencia   —lo que ya se conoce como radio a la carta ̶—. Cada uno escogerá aquel contenido que desee consumir y en qué partes del mismo profundizar, sin que esto signifique que la empresa pierda el control sobre el contenido o los mensajes principales. Esto producirá tantas posibilidades de contenido como de oyentes.  

Actualmente, las formas de consumo cambian vertiginosamente —la gente ya escucha más la radio a través de sus teléfonos que por los medios tradicionales—, pero hasta ahora, la radio ha superado todos los pronósticos de muerte adaptándose a los avances tecnológicos. Solo hay que ver cómo ahora, que las personas prácticamente viven en modo multitarea por la escasez de tiempo (que me lo digan a mí), la esencia de la radio sigue intacta. Lo único que cambia es la tecnología.

¿Y vosotros qué opináis? ¿Cómo creéis que será la radio del futuro?

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